Más que mostrar como un show en los canales nacionales, el crecimiento del microtráfico en Capiatá es preocupante por la impunidad con la que comercializan las drogas. El caso Ña Rosa es apenas una muestra de la grave situación en la ciudad a causa de las drogas.
Días atrás los medios se hacían eco de un barrio zombie en Mariano Roque Alonso, sumido en terror constante ante la proliferación de adictos a todas horas.
Capiatá va camino a convertirse en una ciudad con barrios zombies a raíz del avance del microtráfico ante la mirada gorda de las autoridades como la Policía y a la escasa predisposición de las autoridades como los Fiscales y Jueces de poner fin a este avance.
BARRIO SANTA CATALINA
El miércoles 7 de junio, la Policía Antinarcóticos difundió con bombos y platillos el allanamiento al barrio Santa Catalina, donde opera tranquilamente una persona conocida en el microtráfico Ña Rosa cable guy, una mujer de 29 que construyó su fama como vendedora de estupefacientes, y reducidora de objetos, algunos robados, para cobrar por su producto.

PROTECTORES DE MICROTRAFICANTES
Ella es apenas un rostro visible de los varios que están detrás de este microtráfico, pero hay que mirar más allá, ¿quién es su proveedor? ¿quién es el proveedor de su proveedor? ¿quién es el productor de las drogas que llegan hasta allí? ¿quién o quiénes le brindan impunidad? ¿por qué Ña Rosa y su entorno amenaza impunemente a sus vecinos? Estas son algunas preguntas que no tienen respuestas.
En el caso Ña Rosa López Riquelme, la mujer había sido detenida tras incidentes violentos en los que estuvo involucrada. Fue el 30 de mayo cuando un grupo de adictos junto a Rosa y otras mujeres salieron al barrio a crear tumulto y zozobra.
La agente fiscal Carolina Martínez intervino en la causa por la presunta comisión del hecho punible de perturbación de la paz pública y amenaza de hechos punibles. Mediante videos publicados por medios de prensa y las testimoniales de vecinos del lugar, se logró la detención de 5 personas: Juana Mercedes Benítez Prieto, Rosa Agustina López Riquelme, Eva María López Riquelme y Erik Ezequiel Zuchini Penayo, informó el Ministerio Público.
Pero la jueza Norma Salomón ordenó arresto domiciliario para la mujer, y la misma continuó con la venta de drogas, hecho que quedó en evidencia en el allanamiento del 7 de junio.
Ña Rosa dijo a los medios de comunicación que en pocos días volvería a estar libre, entonces ¿quién es su protector o protectora?

TEMOR DE CIUDADANOS
La situación del microtráfico en Capiatá es tal que el vecino, un ex compañero de colegio, un pariente, un amigo, pueden estar involucrados en el ilícito.
Al no haber garantías por parte de las autoridades que debe velar por la seguridad, la Policía Nacional y los Linces en primer lugar, los Fiscales en segundo lugar, los jueces en tercer lugar, muchas personas terminan siendo víctimas, o buscan agradar de alguna manera a los delincuentes para no ser víctimas o que sus hijos no sean víctimas de los adictos.
INTENDENTE Y CONCEJALES CIEGOS SORDOS Y MUDOS
La tarea de las autoridades locales es fundamental en la lucha contra el microtráfico y también son los responsables de que las políticas de seguridad no se apliquen en la ciudad, teniendo en cuenta que son los representantes de los ciudadanos.

Es así que el intendente José Riquelme (ANR), así como los 12 concejales: los colorados Francisco López, Néstor Castellano, Laura Gamarra, Roberto Jiménez, Luis Garcete, Bernardo Sosa, Óscar Barreto, Braulio Riquelme y Nelson Giménez; y los liberales David Llano, Belém Melgarejo y Carlos Denis, tienen la responsabilidad de tomar las riendas en el asunto y llevar hasta el pleno el debate sobre la situación.

