El parricidio ocurrió en el 2020 en el barrio Kennedy donde un hijo mató a su padre utilizando una varilla de hierro con la que cual propinó un golpe a la víctima a la altura de la cabeza. Quiso ocultar el hecho diciendo que su padre fue víctima de asalto.
La agente fiscal de Capiatá, Carolina Martínez, tuvo a su cargo la investigación del hecho y tras demostrar la culpabilidad, la justicia dictó una condena de 20 años de penitenciaría para Luis Cáceres Duarte.
El hecho ocurrió el 7 de abril de 2020, en el interior de una vivienda ubicada en el barrio Kennedy ocasión en que Luis Cáceres Duarte golpeó a su padre Agustín Cáceres, con un arma blanca (varilla de hierro), ocasionándole una herida en el cráneo, parte lateral izquierds, lo que le produjo hundimiento de cráneo con fracturas en región frontal de la cabeza.
La causa de la muerte, según el médico forense, fue traumatismo de cráneo encefálico.
El acusado en todo momento intento eludir a la justicia, incluso procedió a deshacerse de la ropa que tenía puesta en el momento de perpetrar el ilícito, ya que tenía manchas de sangre, inclusive quemó estas evidencias.
Los investigadores lograron levantar restos de los materiales quemados que fueron sometidos a análisis laboratoriales y biológicos, constatándonse que se trata de manchas compatibles con sangre humana.
Cáceres Duarte intentó simular que su padre habría sufrido un asalto en el domicilio, sin embargo, con las testimoniales y los elementos probatorios recolectados a lo largo de las investigaciones se demostró que el mismo fue el autor el hecho.
